Homenaje a Hernández y a todas las personas que siguen disfrutando de su poesía.
#mhernandez2010
El acto es a las 20.00 en Club Información (Avda Doctor Rico 17, Alicante). Espero contar con vosotras y vosotros. Un saludo.
María Cristina Salas Vázquez, estudió Derecho y se diplomó en la Escuela Municipal de Arte Dramático en Buenos Aires. Ha intervenido como actriz en televisión, cine y radio. En la actualidad vive en la provincia de Alicante junto con su marido y su hija. Publicó su primer libro, El Amanecer Permanente en el Instituto de Cultura Juan Gil Albert de la Diputación de Alicante. En el año 2004 la editorial R.B.A. le publica su segundo libro El Hada Marylina, un volumen de seis cuentos cortos con un personaje central de un hada que lleva mensajes a los niños-adultos de amor, respeto y armonía hacia todos los seres vivos. En abril de 2008, presenta su tercer libro Las Nuevas Aventuras del Hada Marylina editado por R.B.A. Trabaja con la Diputación de Alicante en el Programa de "Animación a la Lectura" visitando colegios y presentando sus libros. Con su cuarto libro La Historia de Lil (2008), inaugura la colección Piñata de ECU. En 2010 publica El último árbol, que presentamos este jueves.
Cristina es un puro ejemplo de uso de las herramientas 2.0 para la difusión de la LIJ. Te aconsejo que corras y saltes a su magnífico blog http://mariacristinasalas.blogspot.com/, que incluye narraciones de audio en Podcast, leas alguna de sus poesías : http://poesiascristinasalas.blogspot.com/, o compartas experiencias en el portal Cuentos de Hadas http://cuentosdehadas.ning.com/profile/MARIACRISTINASALASVAZQUEZ s
Sobre El último árbol, os dejo la presentación de la editorial
“Sólo después de que el último árbol sea cortado, sólo después de que el último río sea envenenado, sólo después de que el último pez sea apresado, sólo entonces, sabrás que el dinero no se puede comer”. (Profecía india) Kart, Azucena y Amarilis se alejan de la ciudadela, el único refugio humano después de la hecatombe que ha provocado el cometa Saley en el planeta Tierra. Una mañana, con la claridad del día, deciden explorar la superficie árida y desolada y se internan en el desierto en una aventura que los llevará a encontrarse con la leyenda de la cual tanto les han hablado. ¿Podrán soportar la ausencia de sus padres?. ¿Lograrán sobrevivir sin agua ni comida?. ¿Encontrarán el camino de regreso a casa?. Un viaje hacia la vida, la libertad, los valores y la conciencia. Con esta historia la autora nos quiere hacer reflexionar sobre la profecía india, la importancia que tiene la naturaleza para los hombres y el mensaje siempre latente de los indios de que la cuidemos. “Para que respeten la Tierra, cuéntales que la Tierra contiene las almas de nuestros antepasados. Enseñad a vuestros hijos lo que nosotros enseñamos a los nuestros: que la Tierra es nuestra madre. Lo que acontece a la Tierra, le acontece también a los hijos de la Tierra. Cuando los hombres escupen a la Tierra, están escupiendo a sí mismos. Pues nosotros sabemos que la Tierra no pertenece a los hombres, sino que los hombres pertenecen a la Tierra....." (Mensaje del Gran Jefe Seattle al Presidente de los E.E.U.U. año 1855
Previa del Libro http://www.editorial-club-universitario.es/pdf/3568.pdf
Ficha del libro http://www.editorial-club-universitario.es/libro.asp?ref=3568
No lo creo todavía
estás llegando a mi lado
y la noche es un puñado
de estrellas y de alegría
palpo gusto escucho y veo
tu rostro tu paso largo
tus manos y sin embargo
todavía no lo creo
tu regreso tiene tanto
que ver contigo y conmigo
que por cábala lo digo
y por las dudas lo canto
nadie nunca te reemplaza
y las cosas más triviales
se vuelven fundamentales
porque estás llegando a casa
sin embargo todavía
dudo de esta buena suerte
porque el cielo de tenerte
me parece fantasía
pero venís y es seguro
y venís con tu mirada
y por eso tu llegada
hace mágico el futuro
y aunque no siempre he entendido
mis culpas y mis fracasos
en cambio sé que en tus brazos
el mundo tiene sentido
y si beso la osadía
y el misterio de tus labios
no habrá dudas ni resabios
te querré más
todavía